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Acaso me llamaste inútil?

Y dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. Entonces el Señor dijo: Si tuvieseis fe como un grano de mostaza, diréis á este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecerá. ¿Y quién de vosotros tiene un siervo que ara ó apacienta, que vuelto del campo le diga luego: Pasa, siéntate á la mesa? ¿No le dice antes: Adereza qué cene, y arremángate, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come tú y bebe? ¿Da gracias al siervo porque hizo lo que le había sido mandado? Pienso que no. Así también vosotros, cuando hubiereis hecho todo lo que os es mandado, decid: Siervos inútiles somos, porque lo que debíamos hacer, hicimos. (Lucas 17:5-10 RVES)

Yo no se para quien más esta historia le resulta cómica, pero con lo sarcástica que suelo ser, esto realmente me es gracioso! Jesús con mucha “escuela” le dijo a sus discípulos que eran inútiles!
Yo me imagino la cara de los discípulos viendose unos a otros y preguntándose: entendiste algo? Jesus evadió mi pregunta, nunca me dijo como aumentar la fe, O preguntándose: acaso me acabas de llamar inútil?

Jesús les dijo que podían lograr con la fe, pero nunca les dijo como la podían aumentar. O si?

Jesús hablaba de atender al Señor, habla de que luego de un día de trabajar para el Señor, lo que se espera de nosotros es que nos “arremanguemos” y que lo atendamos a la hora de la cena, y luego de atenderlo entonces comeremos nosotros.
La verdad es que muchos sabemos como trabajar para el Señor, pero pocos sabemos como atenderlo.

Atender quiere decir:
1. Aplicar voluntariamente los sentidos y la actividad mental a un asunto.
2. Tener cuidado de una persona o cosa y ocuparse de ella.
3. Satisfacer un ruego o una petición.

Desatender quiere decir:
1. No prestar atención a lo que se dice o hace.
2. No tener en cuenta alguna cosa.
3. Descuidar a una persona o cosa y dejar de ocuparse de ella.
4. No tener en cuenta las palabras o consejos de alguien.

Así que sí al final del día tu voluntariamente aplicas tus sentidos y actividad mental en Dios, te ocupas de estar con Él y de satisfacerlo tú lo estas atendiendo. Es decir si tu oras, lees la Biblia y lo adoras, lo estás atendiendo. Por lo tanto no eres siervo inútil, porque se te pidió que trabajaras, pero aún así hiciste más de lo que se te pidió al atenderlo!

Si tu no prestas atención a lo que Él dice, no lo tomas en cuenta, lo descuidas, dejas de ocuparte de Él y no te preocupan sus consejos, lo estas desatendiendo.

Porque al final de cuentas, quien no aumentaría su fe si pasa tiempo con el autor y consumador (que es excelente y perfecto en su puesto, según WordReference) de la misma? (Hebreos 12:2)

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No soy masoquista

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El día de ayer domingo, comprobé dos cosas acerca de mi, que tampoco es que tuviera duda, pero nunca está de más comprobarlas.
La primera, no soy diabética y la segunda, no soy masoquista.
Si no se han medido la azúcar déjenme decirles como es. Tienes una cosita puntiaguda, como una aguja, que debes meter en tu dedo para poder sacar la sangre. Esta cosita puntiaguda esta diseñada especialmente para sacar sangre con el menor dolor posible.
Fácil no? No! No es fácil! Allí estaba yo con la aguja casi tocando mi dedo pero incapaz de poderla empujar. Le pregunto a mi papa: y como lo hiciste tu? y su divertida respuesta fue: pues presionando, no hay otra opción! y yo sarcásticamente pensé: que bueno que me aclara que no hay otra opción, porque ya me había entrado la duda de sí yo era la tontita que lo estaba haciendo de la manera dolorosa…

Curioso eso del dolor, todos le huimos pero no lo podemos evitar… Así qué talvez el problema no sea el dolor en sí, sino nuestra actitud y percepción del dolor.
Cualquier tipo de crecimiento u fortalecimiento conlleva dolor.
Me podrían levantar las manos todos aquellos a quienes le dolieron los huesos cuando estaba creciendo? Ahora levanten la mano todos aquellos que hubieran preferido quedarse pequeños a padecer ese dolor.

El crecimiento duele. El fortalecimiento duele! Cuando te quiebres un hueso, sabrás que luego ese hueso se ha unido aún más fuertemente de lo que estaba.

Y no me refiero solo al dolor que puede causar un corazón roto (no se porque nuestra mente piensa en eso cuando se habla de dolor), si tienes un caminar diario con Dios, aprenderás que crecer en Él causa dolor. Cambiar de ambiente (de trabajo, de casa, de escuela, de dinámica) causa dolor. Enfrentarte y defender tus valores e ideales te causará (sino es que ya te lo ha causado) dolor. Luchar por aquello que quieres alcanzar en la vida, causará dolor.
Pero si deseas seguir creciendo, deberás aprender a convivir con el.

Si deseas saber más de esto, te ánimo a leer el libro El problema del Dolor del señor respetadísimo C.S. Lewis, de mis autores favoritos.

Aquí les dejo algunas frases de este libro:

“Si tratáramos de excluir el sufrimiento, o la posibilidad del sufrimiento que acarrea el orden natural y la existencia de voluntades libres, descubriríamos que para lograrlo sería preciso suprimir la vida misma.”

“La libertad de Dios consiste en que la única causa y el único obstáculo de sus actos es El mismo, en que su bondad es la raíz de sus acciones y su omnipotencia el aire en que florecen.”

“Los seres humanos somos, no metafóricamente sino de verdad, obras de arte divinas que Dios hace y con lo que, por consiguiente, no quedará satisfecho hasta que posea determinadas características.”